Iglesia evangélica dice que Zelaya puede ser un gran reformador

Zel, un gran reformador; CEH. Imagen: Internet


(SóloLaBiblia/CBN) El informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación designada por el presidente Porfirio Lobo, para esclarecer los hechos ocurridos en Honduras en 2009, determinó que según el liderazgo de la Confraternidad Evangélica de Honduras (CEH) al llegar al poder el expresidente Manuel Zelaya, ya existían una serie de déficits sociales y era necesario hacer algo por el país, pero lo que no tuvo el mandatario fue sinceridad en el manejo de la situación.

Según cita el informe, durante los dos primeros años de su gobierno se dieron varios acercamientos entre el liderazgo evangélico y el mandatario. El primero fue en la semana posterior a las elecciones donde Zelaya resultó ganador. La CEH, en un acto público de oración, intercedió por él como presidente electo, cosa que Zelaya agradeció públicamente.

De acuerdo al documento, ese evento se realizó en la sede de la Iglesia CCI en San Pedro Sula. En ese lugar Zelaya, le dijo a Elvin Santos como vicepresidente electo: "Elvin, no olvidemos esto: que la Iglesia Evangélica es la primera en orar y reconocernos públicamente y por eso debemos estar siempre agradecidos".

Sin embargo, la comisión de la Verdad informó que hubo un asunto con el cual la CEH no estuvo de acuerdo con el presidente. Se trataba de que Zelaya, mediante la Oficina de Asuntos Religiosos y Culto, intentaba conformar un Consejo Nacional de Iglesias integrado por todas las iglesias, pero dirigido por la Iglesia Católica. Esa Oficina de Asuntos Religiosos era dirigida por Héctor Zelaya, primo del presidente.

El informe dice que, aún así, la relación entre la CEH y el presidente Zelaya continuó hasta el momento en que apareció el tema de colocar una cuarta urna durante las elecciones de 2009 para consultar a la población sobre la posibilidad de realizar una Asamblea Constituyente. Ante esto, la organización evangélica manifestó al mandatario la necesidad de que explicara con claridad cuál era el propósito de esa iniciativa, tomando en cuenta que se denotaba prisa y visos de ilegalidad. A la vez, las relaciones con el presidente se fueron distanciando, pues era notoria su intención de no dar explicaciones, más que argumentar políticamente a favor, pero no jurídicamente, la necesidad de proseguir con esa iniciativa.

Sobre el tema de la cuarta urna, casi la totalidad de iglesias evangélicas y su estructura de autoridad, se manifestaron en contra. Una de estas iglesias fue Vida Abundante, una de las más influyentes en el entorno político y eclesial hondureño. Su pastor general, Evelio Reyes manifestó: "Nosotros nunca nos opusimos a que se le consultara al pueblo... lo que no aprobábamos era la forma de hacerlo, pasando por encima de la normatividad. Tres semanas antes del 28 de junio (de 2009) nos reunimos con Zelaya en San Pedro Sula. En la reunión estaba el mandatario con sus cercanos colaboradores, el pastor Argeñal (de la iglesia La Cosecha con mayor membresía en San Pedro Sula) y su servidor. El presidente expuso su punto de vista. Estuve de acuerdo en que debemos mejorar nuestra democracia, que las grandes mayorías han sido marginadas, abusadas", dijo Reyes.

"Le dije que él podía ser un gran reformador", agrega el pastor Reyes. "'Pero si usted busca caminos legales para hacer lo que se propone hacer'. Fui bien claro en ese punto: 'no podemos apoyarlo cuando usted va en contra de nuestra normativa, de nuestra institucionalidad, bajo esas condiciones no lo podemos apoyar'. Recuerdo que le mencionamos que el Congreso Nacional legisle y que el Tribunal Supremo Electoral busque una vía para hacerlo, pero el hombre se empecinó para hacer su propio método y hacer las cosas a su propio antojo", expresó Reyes.

Menos contundente fue la posición de la Asociación de Pastores de Choluteca, quienes a través de su presidente, Antonio Rodas, se refirieron a la crisis general del país. Ellos se expresaron así: "son dos causas básicas: el irrespeto a la ley y el desencanto de la democracia, debido a que en la sociedad hondureña no han ocurrido los cambios positivos que se necesitan. La pobreza es lo que más hay, además, se ha perdido la confianza en las instituciones".

Por su parte la Iglesia de la Palabra Revelada se introdujo en el debate ideológico al asegurar que la crisis tuvo su origen en el alineamiento del gobierno del presidente Manuel Zelaya con fuerzas de la izquierda latinoamericana, asegurando que "cuando 'Mel' se dejó influenciar por dos presidentes latinoamericanos líderes del Movimiento Siglo XXI: "(Daniel) Ortega y (Hugo) Chávez, por medio de Patricia Rodas (asesora primero, ministra de gobierno después), fue influenciado ideológicamente".

Carlos del Cid, coordinador del Movimiento Cristiano Popular (MCP), grupo laico, ecuménico, con mayoría evangélica sostuvo, por otro lado, que en lo ocurrido el 28 de junio de 2009 fue un golpe de Estado y que el origen de ese hecho político estuvo determinado por "el temor de los grupos de poder a perder sus posiciones y privilegios que históricamente venían ostentando, dando un golpe de Estado y expulsando del país al presidente Zelaya, complicando severamente la estabilidad democrática". Sostuvo además, que los tres Poderes del Estado, "se confabularon contra el proyecto progresista del presidente Zelaya, defendiendo a capa y espada a los protectores de los grupos de poder".

De acuerdo al informe de la Comisión de la Verdad, el MCP sostuvo que "los golpistas" no agotaron los procedimientos jurídicos a fin de resolver la crisis por la vía legal, sino que se decidieron por concretar el golpe, rompiendo toda la institucionalidad existente, considerando, según ellos, que Zelaya había violado la ley y que los planteamientos de las instituciones contrarias a la cuarta urna no eran más que argucias para tratar de desacreditar la iniciativa de Zelaya.

Las diversas posiciones de la Iglesia Evangélica representan la polarización de la sociedad hondureña. Dinámica de la cual las iglesias cristianas no se escaparon.

El pastor Marvin Bobadilla, de la Iglesia Bautista La Viña del Señor de Trujillo - a 600 kilómetros de Tegucigalpa - identifica que: "los únicos que tuvieron una participación pública fue la Confraternidad Evangélica, con el pastor Oswaldo Canales como presidente de la misma y, en forma individual, el pastor Evelio Reyes. El resto del conglomerado pastoral estuvo al margen de la participación. Se puede mencionar que muchas iglesias estuvieron intercediendo para que Dios tomara el control de lo que estaba sucediendo".

Otras iglesias evangélicas se declararon seguidoras del Frente Nacional de Resistencia Popular. Rigoberto Ulloa, pastor de la Iglesia Evangélica Ágape expresó: "soy siervo de Jesucristo, el Dios de la paz, la libertad, la justicia y fue así que al escucharnos otros pastores, manifestaron su solidaridad. Desde entonces fundamos una instancia a la cual le llamamos Red Solidaria de Pastores y Ministerios de Honduras. Con esto, y lo aclaro, no estamos abrogándonos, siendo la voz de todos los pastores en contra del golpe de Estado. Respeto lo que cada quien decida, pero sí le confieso nos hemos jurado levantar otra imagen, digna del pastor/siervo de Jesucristo, compartimos la lucha del Frente Nacional de Resistencia Popular en refundar esta Honduras, y vamos apoyando una asamblea nacional constituyente popular, participativa, democrática".

La Comisión de Verdad y Reconciliación determinó en su informe final, que Manuel Zelaya fue apartado del poder en 2009 por un "golpe de Estado" y no en una sucesión constitucional, pero le achacó parte de la responsabilidad por violar "varias leyes". La Comisión, que inició su labor en abril de 2010, reprochó a Zelaya su "injerencia" en los demás poderes del Estado, y destacó que la crisis que derivó en su derrocamiento comenzó "varios meses" antes.

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