Primeras Tres Reglas de Interpretación Bíblica - Primera Regla de Interpretación

PRIMERA REGLA: Algunas expresiones de la Biblia son figuradas y deben interpretarse según el uso ordinario de la época en que se escribieron.
El lenguaje es cambiante, se va transformando a lo largo de la historia. Y no me refieron sólo al significado de las palabras sino a la formación de expresiones, lugares comunes y frases hechas. No todas las expresiones son literales: el desarrollo del lenguaje ha generado expresiones figuradas, que no pueden ser tomadas literalmente. Cuando leemos en la Biblia “este es mi cuerpo”, no se expresa literalmente que el pan sea el cuerpo de Cristo.
Así vemos cómo la hermenéutica también se aplica a la literatura. Cuando se quiere leer por ejemplo Don Quijote de la Mancha, las palabras y las frases empleadas se han de analizar en su contexto histórico, no en el nuestro.

Ejemplos bíblicos.

Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Gen 6:12
- “Tierra” no significa literalmente que Dios miró el polvo o el suelo, sino que miró a la humanidad.
- Cuando dice “toda carne”, se refiere a los hombres (seres humanos), no se refiere a los animales que, aunque son de carne, no entran ene sta expresión.
- “Camino” se refiere a la conducta de las personas, a su vida y actuar, no literalmente a una ruta transitable.

Estamos hablando de un lenguaje simbólico. En algunos casos son hebraísmos: expresiones propias y exclusivas del pueblo judío.

Ejemplo: Gen 4:1

Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.

- “Conoció” es un hebraísmo. Se refiere a tener relaciones íntimas.
La expresión “Hijos de luz” también es un hebraísmo.
Otro ejemplo está en:
Sal 91:4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.
- ¿Acaso Dios tiene plumas? No. El texto no debe interpretarse literalmente: se trata aquí de una expresión enlenguaje poético.

Luc 14:26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.

- La frase “y no aborrece” se refiere a “amar menos“, no a detestar u odiar.
Se entiende más en Mat 10:37
“El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí”
- Éste es también un hebraísmo: “aborrecer” significa “amar menos”.
- De una mala interpretación del texto de Lucas, nació una vez una secta de jóvenes que predicaba literalmente el odio a los padres. Éstos hallaron una forma de justificar la rebeldía, pero no podían cumplir esta ordenanza interpretada a su manera y, por otro lado, echar por la borda otro mandamiento: el de honrar a los padres.


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